En la penúltima sesión de entrenamiento de la Selección Argentina antes de la cita con Polonia, toda a puerta cerrada, Lionel Scaloni puso en práctica el trabajo táctico con el que afrontará el partido decisivo ante el conjunto de Robert Lewandowski.

Pocos cambios se prevén ante el conjunto europeo, que tiene un pie en la siguiente fase. Le sirve un punto al cuadro polaco, también le podría servir a Argentina, pero no se lo garantiza y por tanto, prefiere no correr riesgos.

La irrupción de Enzo Fernández ha hecho meditar al seleccionador de Argentina, que trabajó más de una hora en las instalaciones de la Universidad de Catar, ensayó con un once prácticamente igual que el que venció a México y dio aire al equipo en el torneo.

Scaloni revolucionó su once de un partido para otro. Necesitaba agitar el plantel tras el mal resultado frente a Arabia Saudí y le salió bien. No da la sensación de que contra Polonia ocurra lo mismo. Es consciente de que frente al cuadro europeo su equipo será dominador y tendrá que estar alerta ante las transiciones rápidas de la selección de Robert Lewandowski y en el juego aéreo.