La derrota ante Arabia Saudita por 2-1 fue un golpe directo al corazón de Argentina. Más allá de que el mazazo terminara con un cúmulo de récords de Lionel Scaloni y sus dirigidos, dejó al equipo sudamericano trastocado en lo anímico.

Y es que no es cosa menor iniciar el Mundial con una derrota, un resultado que reduce, prácticamente a la nulidad, las posibilidades de que la Albiceleste pueda levantar la Copa del Mundo.

La historia solo registra la hazaña de una selección que inició con el pie izquierdo su aventura mundialista y terminó coronándose en un Mundial. Se trata de España, en la edición 2010, que cayó por la mínima diferencia ante Suiza.

Después, la victoria ante Honduras por 2-0 y el 2-1 logrado ante Chile, permitieron que la Furia Roja avanzara a fase de eliminación directa, donde superó a Portugal, Paraguay y Alemania antes de citarse con Países Bajos en el partido decisivo que definieron con un gol agónico de Andrés Iniesta.

Argentina no perdía su primer partido desde la edición de España 1982, donde cayó ante Bélgica por la mínima diferencia. Aunque se clasificó a la segunda ronda, en sus dos partidos subsecuentes fue derrotado por Italia y Brasil en una época donde el formato era totalmente diferente.

Argentina está obligada a derrotar a México en su siguiente compromiso para reactivar las esperanzas de poder llegar a la final y ver coronarse a Messi en su quinto Mundial, un sueño que, al menos la historia y sus datos, han borrado del mapa.