El sol a plomo, los golpes constantes y la tensión de ejecutar de manera perfecta las jugadas, además de la presión por ganar, son parte de los campos de entrenamiento de los equipos de la NFL y todo esto puede provocar que los ánimos se prendan, como se vio este domingo con los Buffalo Bills.

Allen tomó el centro, corrió hacia las diagonales y justo cuando pasó entre la línea de 'scrimmage', uno de los defensivos le dio un empujón de más. El quarterback no lo tomó bien y de inmediato encaró a su compañero.

Acto seguido, los jugadores de la ofensiva tomaron partido por Allen y los defensivos querían golpearlo. Afortunadamente intervinieron los entrenadores y entre los propios jugadores calmaron los ánimos.

Después de esa jugada, el entrenamiento transcurrió con normalidad y al final todos se tranquilizaron, pues lo tomaron como un incidente aislado.