El presidente de la Liga MX, Mikel Arriola, aseguró que desde que se pide un registro de los integrantes de las “barras bravas” de los equipos, sus miembros han disminuido en casi la mitad.

"En los estadios hemos mejorado la seguridad. De 30,000 personas que teníamos en los grupos de animación, con la credencialización ha bajado a 14,000 y subimos en un 22 por ciento la entrada de los aficionados", señaló en rueda de prensa.

La Liga MX determinó que todos los miembros de las “barras bravas”, grupos violentos de fanáticos, deberían registrarse con datos personales como nombre e identificación a raíz del enfrentamiento entre aficionados del Querétaro y Atlas, esto el pasado 5 de marzo en la Jornada 9 del Clausura 2022.

Aquella batalla campal, que inició en el estadio La Corregidora y se terminó en el terreno de juego, dejó 26 heridos y cientos de imágenes de personas lastimadas que le dieron la vuelta al mundo.

"Se aumentó en un 42 por ciento el número de elementos de seguridad en los estadios. Llevamos casi 2,000 aficionados expulsados de los estadios, eso nos ha permitido aumentar la asistencia".

Como parte de las sanciones de los hechos violentos en La Corregidora, la liga estableció que el grupo de dueños del Querétaro, liderado por Gabriel Solares, perderían la administración del equipo, que pasó a propiedad de sus antiguos dueños, Grupo Caliente del empresario Jorgealberto Hank Inzunza.

"La primera etapa de la venta del Querétaro se puso como plazo que se realizará en diciembre de este año y lo que pasó es que en el mercado cuando pones un plazo se castiga el precio, cuidamos que la prisa no reduzca el valor. Estamos acompañando al club, queremos ser facilitadores de una buena transacción".