El presidente del Barcelona, Joan Laporta, dijo este sábado que la primera palanca ha quitado "presión" al club y ha dado "tranquilidad", además de haber permitido que el cierre económico del curso sea positivo "por primera vez en tres años".

Laporta participó en un homenaje a Johan Cruyff en el Hostal de la Gavina, en S'Agaró (Girona), y afirmó que el Barça ahora no puede "relajarse ni dormirse", que el club está "trabajando mucho" para mejorar la situación económica y la plantilla. El objetivo es que el plantilla sea "más competitiva" sin cometer "errores del pasado" y actuando "con prudencia y con criterios de sostenibilidad financiera".

El Barça trabaja ahora en la segunda palanca que "no será fácil" y "aún no está hecha ni mucho menos" y Laporta dijo que las palancas son necesarias porque el club está "en una situación de patrimonio neto negativo", debido a la "herencia económica" recibida de la junta directiva anterior.

El presidente azulgrana habló de varios nombres propios del mercado azulgrana empezando por Robert Lewandowski: "Todo el mundo sabe que es un grandísimo jugador, pero es jugador del Bayern. Es un halago que quiera venir al Barça, pero hay que tener todo el respeto para un club como el Bayern de Múnich".

En cuanto a fichajes, confirmó que el club presentará al centrocampista Franck Kessié "el miércoles" y al central Andreas Christensen "el jueves". Aseguró que el Barça ha hablado con el Leeds por Raphinha y que su llegada no excluye la continuidad de Ousmane Dembélé.